El gusto por adolecer - Semanario Brecha
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El gusto por adolecer

En este libro hay fragmentos de crónica roja, de periodismo considerado “gonzo”, de entrevistas a músicos (Tom Waits, Patti Smith, Nick Cave), más imágenes-fetiche alusivas a la vida doméstica del protagonista y poemas de su propia cosecha (los del narrador, que mientras narra, también poetiza).

Resaca, de Nelson Díaz

Con el corazón en la mano: ¿se puede hablar aún de “filosofía dark” sin caer en una ironía involuntaria?, ¿se puede seguir pronunciando la palabra “malditismo” sin que el presente bostece su cinismo o la comezón de un justificado aburrimiento en nuestra cara? Posiblemente para Felipe Polleri estas preguntas no sean más que zonceras: en sus líneas de contratapa a este libro –acompañadas en el halago por las de Mario Bellatin y Pablo Ramos– convoca a ambas nociones muy seriamente, presentando a Nelson Díaz como el “último dark” y la “otra secreta prueba de la secreta tradición ‘maldita’ de la literatura uruguaya”. El libro de Díaz asume gustoso esa condición y se instala en un tiempo detenido –anacronía consciente, anacronía gustosa de ser anacronía– en algún punto de aquella mareada afrenta...

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