El infierno de Kalashnikov - Semanario Brecha
Edición 1467 Suscriptores

El infierno de Kalashnikov

Siempre he tenido una debilidad por el viejo Mijaíl Kalashnikov Timofeyevich, que murió poco antes de Navidad. Cuando me encontré con él, sus ojos siberianos estaban tan alertas como los de un lobo. Era impetuoso, duro, desvergonzado. Supongo que tenía que ser así. Por haber dado su nombre al más famoso rifle en el mundo –que yo mismo había visto en Líbano, Siria, Irak, Egipto, Palestina, Libia, Argelia, Armenia, Azerbaiyán, Bosnia, Serbia, Yemen– debía tener la respuesta a la pregunta obvia. ¿Cómo podría Kalashnikov justificar toda esta sangre que brota de los seres humanos, cortesía de su diabólica invención?

“Ves –dijo el anciano lobo–, todos estos sentimientos se producen porque una parte de nosotros quiere liberarse con las armas, pero en mi opinión sería bueno que la otra parte ...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2101 Suscriptores
Cuba bajo asedio

La última mohicana

Edición 2101 Suscriptores
Resistencia, pese a todo

«Cuba no es Venezuela»

Edición 2101 Suscriptores
Marco Rubio, procónsul de Trump para Cuba y aspirante a su sucesión

El regreso de Occidente