Unos días atrás, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación de Cuba anunció que el 2 de mayo comenzará la cuarta edición de la Liga Élite del Béisbol Cubano. La noticia, de por sí inesperada, sorprendió todavía más por la decisión de que el torneo se juegue en condiciones de normalidad: con traslados entre provincias de los seis equipos participantes y la posibilidad de que algunos de los partidos transcurran de noche, «en dependencia de la disponibilidad energética de cada territorio». A mediados de febrero la final de la Serie Nacional de Béisbol –el evento clasificatorio para la liga– había tenido que celebrarse bajo la modalidad de concentrado en un estadio neutral, debido a la crítica escasez de combustible ocasionada por el cerco petrolero impuesto por el presid...
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