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Juego abierto

Tras las elecciones del pasado domingo, España atraviesa uno de los períodos institucionales más insólitos de su historia. Con el bipartidismo del PP y el Psoe agonizando, sólo podrá gobernar el país aquel candidato que obtenga apoyos de otras formaciones. Rajoy podría caer. La izquierda, si logra un acuerdo, tendría el poder a sus pies.

Podemos. Foto: Pedro Armestre (AFP)

Los informáticos españoles acaban de estrenar una herramienta nunca antes vista por estos lares. Ratón en mano (o dedo en pantalla táctil), los usuarios de distintos periódicos digitales sólo tienen que combinar distintas opciones políticas, todas ellas recién salidas de las urnas. En algunos casos hay que marcar un casillero. En otros, arrastrar el símbolo elegido hasta una medialuna. De esta manera la gente de a pie puede jugar a conformar diferentes coaliciones políticas y comprobar cuáles tendrían mayoría absoluta. Lo que para los usuarios es un entretenimiento, para los políticos se ha convertido en un dolor de cabeza: tras las elecciones del domingo España afronta una situación política iné­dita. Si el país no fuese más que una película, sería una de esas con final abierto, en la que...

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