La diferencia - Semanario Brecha
Edición 1413 Suscriptores

La diferencia

Cumplía años. Había salido con unos amigos por la Ciudad Vieja, cerca de donde vivía. “Una distracción de mente, señorita”, afirma en un español particular, con un acento parecido al que tendría un francés, pero con una cadencia más lenta al hablar. Fue a Kalú.

Le gusta la música electrónica, característica de ese boliche. Sus amigos se quedaron en otro. En Kalú encontraría otros conocidos. Al rato de entrar vio que lo seguían un par de patovicas; lo siguieron incluso hasta el baño. “Es mi cumpleaños, amigo, estoy festejando”, les dijo. Luego fue hacia la barra por un trago. “Cuando estaba pagando lo sentí en el costado de la cabeza”, y golpea el puño cerrado contra su otra mano abierta produciendo un ruido seco, “un shock, un blackout, mientras escuchaba: ‘Negro de mierda, andate a t...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2099 Suscriptores
Un nuevo plan ordenador para el casco histórico de Montevideo

Vieja y querida

Edición 2099 Suscriptores
Sobre el egreso del sistema de protección estatal

INAU y después

Edición 2099 Suscriptores
Con el periodista de investigación Murtaza Hussain, sobre los archivos Epstein

«Epstein fue un actor político»

Edición 2099 Suscriptores
Carestía y escasez en Cuba en tiempos de Donald Trump

De frijoles y cañones

Cultura Suscriptores
28.º Festival Internacional de Cine de Punta del Este

Paisajes humanos