La moral en disputa - Semanario Brecha
Edición 1517 Suscriptores

La moral en disputa

“Nymphomaniac” se trata de la última película del danés maldito Lars von Trier (Contra viento y marea, Bailarina en la oscuridad, Dogville, Anticristo), y muchos preverán que, siendo de su autoría, será una obra pretenciosa, deliberadamente provocativa y multirreferencial, y estarán muy en lo cierto.

“Nymphomaniac”

En un callejón congelado, Seligman (Stellan Skarsgård) encuentra a Joe (Charlotte Gainsbourg), una mujer salvajemente golpeada, casi sin conocimiento. Seligman la lleva a su apartamento, donde ella comienza a reponerse y, al mismo tiempo, a contarle la historia de su vida. No sin antes avisarle a su interlocutor: “Va a ser larga y moral, me temo”. También va a ser, naturalmente, una historia condimentada con mucho sexo, ya que Joe es una asumida ninfómana. Desde entonces la película se divide en ocho capítulos referidos a diferentes etapas de su existencia, flashbacks que van alternándose con la conversación en el apartamento. La película en su totalidad dura cinco horas y media, y es por eso que, para hacerla más accesible, se implementó lo mismo que con Kill Bill: un corte que la divide ...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2109 Suscriptores
Conflicto de intereses en la evaluación de los proyectos del petróleo offshore

Esa puerta que no para de girar

Edición 2109 Suscriptores
El largo ciclo del debate sobre la libertad anticipada

Válvula de escape

Edición 2109 Suscriptores
El planteo de economistas del FA y la reacción del gobierno

No te vistas que no vas

Edición 2109 Suscriptores
195 años de Salsipuedes

Los indios que Rivera no mató

Edición 2109 Suscriptores
Pedro Sánchez, nuevo pope del progresismo global

El acróbata