“Me siento un estafador” - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

“Me siento un estafador”

Nacido en Guadalajara en 1969, Álvaro Enrigue dicta clases en Columbia y Princeton, se considera un mexicano bilingüe y reconoce sus mayores influencias literarias en el uruguayo Mario Levrero y el argentino Antonio Di Benedetto. Con su novela “Muerte súbita”, ganó el Premio Herralde de novela. Con él hablamos en la Feria del Libro de Buenos Aires.

Caravaggio y Quevedo trenzados en un partido de tenis a muerte. O dos épocas en un choque con un ganador. Caravaggio y el desenfreno de los sentidos en un lienzo sin fin frente a Quevedo y su compresión de palabras hasta su mínima expresión. El tiempo de la diversidad sexual como antesala a la moral imperial y católica del siglo XVI. Por ahí circula la narración de Álvaro Enrigue, titulada Muerte súbita y ganadora del premio Herralde de novela 2013. Sin embargo el autor admite a Brecha que el libro apunta a contar el México actual de muertes, decapitaciones y mercantilización. —¿Por qué Quevedo y Caravaggio pueden ser una metáfora de un fin de época, actualmente? —La Roma de Caravaggio era muy parecida al mundo en que vivimos ahora, un mundo de sexualidades mucho más fluidas de lo que vino...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2106 Suscriptores
Vecinos de Paysandú y Colón cuestionan la instalación de HIF Global

Algo huele mal en el río

Cultura Suscriptores
El hidrógeno verde y sus dilemas

Un laboratorio

Edición 2106 Suscriptores
Ante la guerra, el gobierno ajusta los combustibles antes de lo previsto y por debajo del PPI

Suba amortiguada

Edición 2106 Suscriptores
Los entresijos de la «ayuda humanitaria» a Cuba

El cuello de botella de la solidaridad

Edición 2106 Suscriptores
Multitudinarias marchas en Estados Unidos y Europa

Contra los señores de la guerra