Pensar la guerra - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

Pensar la guerra

Cuatro libros buscan reflexionar a partir de la experiencia de la guerra en América Latina. Desde las luchas independentistas hasta los conflictos más recientes, distintos formatos de guerra se estudian en la literatura, las crónicas o las imágenes que las nombran. Y las leen a contracorriente, claro está.

Dibujo Ombú.

En 1870, el mismo año en que termina la Guerra de Paraguay dejando un país destruido y miles de muertos en todos los bandos que intervinieron en el conflicto más largo y penoso del XIX latinoamericano, Juan Bautista Alberdi escribe El crimen de la guerra, un texto pacifista, que busca tanto entender el porqué de las permanentes confrontaciones como denunciar su mal. Juzga que Sudamérica “es la tierra clásica de la guerra” y que se ha naturalizado tanto esa circunstancia que “a nadie se le ocurre pensar que la guerra puede ser un crimen”. Si por mucho tiempo la “historia universal y americana” (por nombrar a la disciplina según categorías que la educación volvió familiares a todos) fue casi exclusivamente la historia de las guerras y sus héroes, hasta que otras formas de entender el pasado...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2106 Suscriptores
Vecinos de Paysandú y Colón cuestionan la instalación de HIF Global

Algo huele mal en el río

Cultura Suscriptores
El hidrógeno verde y sus dilemas

Un laboratorio

Edición 2106 Suscriptores
Ante la guerra, el gobierno ajusta los combustibles antes de lo previsto y por debajo del PPI

Suba amortiguada

Edición 2106 Suscriptores
Los entresijos de la «ayuda humanitaria» a Cuba

El cuello de botella de la solidaridad

Edición 2106 Suscriptores
Multitudinarias marchas en Estados Unidos y Europa

Contra los señores de la guerra