Pienso, luego Egipto - Semanario Brecha
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Pienso, luego Egipto

Si usted gusta conversar a hurtadillas con la momia que exhibe un museo céntrico, sepa que en esta ciudad puede recibirse de egiptólogo. La carrera dura cuatro años, cuesta 2.500 pesos anuales y la imparte el egiptólogo Juan José Castillos, director y único docente de un instituto y un museo librados a su solipsista fuerza.

—El egiptólogo nació del cinéfilo. —Sí, cuando vi la película clase B La maldición de la momia, estupendamente actuada por actores británicos, me fascinó el proceso de momificación y enterramiento que mostraba, evidentemente asesorado por egiptólogos, y comencé a investigar sobre Egipto. Estudié cuatro años ingeniería química y luego me pasé a la Facultad de Humanidades, que estaba en Ciudad Vieja, donde la fortuna me llevó a ser alumno del profesor de historia antigua Armando Pirotto, el último gran catedrático que tuvo Uruguay en la materia. —¿Qué lo decidió a cambiar la ciencia por la egiptología? —Percibir cuán ausente estaba el ser humano del universo de partículas y cálculos de la química y la física. Preferí volcarme al conocimiento de nuestros antecesores culturales más remotos, fu...

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