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Todos pierden

Tres factores se han trenzado en la ristra de picaresca, groserías, manipulación mediática y escándalos que hacen de la elección presidencial de Estados Unidos de este año un espectáculo insólito y ominoso. De esta campaña el Partido Republicano y el Partido Demócrata salen con pronóstico chueco.

Foto: AFP, Chip Somodevilla

UNO: GENERACIÓN. La irrupción en el escenario político nacional de Barack Obama y su victoria en la elección presidencial de 2008 interrumpieron el orden natural de la historia en el cual las generaciones se suceden sobre las tablas empujando con cautela a los mayores que se van, y dejando paso con renuencia a los más jóvenes que se vienen. A la “baby boom generation” (que venimos siendo los nacidos entre 1945 y 1964) le tocaba al menos una vuelta más en la Casa Blanca después de Bill Clinton y George W Bush, ambos nacidos en 1946, pero se metió este muchachito, el Barack, nacido en 1961, y derrotó primero al senador de Arizona John McCain (1936) y luego al ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney (1947). Obama llegó al mundo cuando la “baby boom generation” recién empezaba a agitarse en...

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