Un oso y un taradito - Semanario Brecha
Edición 1401 Suscriptores

Un oso y un taradito

Los tiempos han cambiado, y no para bien. Veinte años atrás, pocos críticos serios se hubieran tomado el trabajo de buscarle la vuelta “culta” y “estética” a una película* con un humor tan guarro, con una mirada tan desembozadamente nostálgica sobre el costado más frívolo de la llamada cultura de los ochenta, con una actitud tan frívola ante la prolongación de la adolescencia en adultos hasta límites poco imaginables, con una trama tan unilateral.

Cuarenta años atrás, ningún crítico serio se hubiera tomado el trabajo. En aquellos tiempos, Porky’s y compañía fueron tratadas como lo que eran: subproductos sin ninguna elaboración teórica o práctica, más aptos para adolescentes en vena que paradigmas de una zafaduría presuntamente liberadora. En aquellos tiempos no se hablaba de incorrecc...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2104 Suscriptores
Ministerio del Interior niega acceso a documento sobre el asesinato de Álvaro Balbi en 1975

Con la debida reserva

Edición 2104 Suscriptores
La iniciativa de abrir las empresas públicas a inversores privados

Campanazo

Edición 2104 Suscriptores
CASMU aprobó su balance anual con un déficit histórico

Un escenario desafiante

Edición 2104 Suscriptores
La detención de Marset y sus consecuencias en la región

El alfil caído

Edición 2104 Suscriptores
El Mencho, Marset y el discurso sobre los narcos

Un caballo de Troya para la militarización de América Latina