Un oso y un taradito - Semanario Brecha
Edición 1401 Suscriptores

Un oso y un taradito

Los tiempos han cambiado, y no para bien. Veinte años atrás, pocos críticos serios se hubieran tomado el trabajo de buscarle la vuelta “culta” y “estética” a una película* con un humor tan guarro, con una mirada tan desembozadamente nostálgica sobre el costado más frívolo de la llamada cultura de los ochenta, con una actitud tan frívola ante la prolongación de la adolescencia en adultos hasta límites poco imaginables, con una trama tan unilateral.

Cuarenta años atrás, ningún crítico serio se hubiera tomado el trabajo. En aquellos tiempos, Porky’s y compañía fueron tratadas como lo que eran: subproductos sin ninguna elaboración teórica o práctica, más aptos para adolescentes en vena que paradigmas de una zafaduría presuntamente liberadora. En aquellos tiempos no se hablaba de incorrecc...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

El lobby sionista en el Parlamento y en la Institución Nacional de Derechos Humanos

A censurar

El procesamiento judicial de una diputada argentina por críticas a Israel y a la ideología sionista

Tenés derecho a permanecer en silencio

Edición 2108 Suscriptores
El debate público sobre el caso Moisés

Preguntas incómodas

Edición 2108 Suscriptores
La estrategia nacional de seguridad y los desafíos de su implementación

Dar al blanco