Una crónica - Semanario Brecha
Edición 1458 Suscriptores

Una crónica

El periodismo en el museo Vivía en Washington dc cuando Nixon renunció a la presidencia de Estados Unidos, obligado por dos jóvenes periodistas del Washington Post. Bob Woodward y Carl Bernstein, que para mí tienen su propio rostro y no el de Redford o Dustin Hoffman, fueron héroes que derribaron a un presidente corrupto desde la modesta sección de asuntos locales.

Viví Watergate. Recuerdo que vi por televisión y en directo el discurso de renuncia de Richard Nixon. David derrotaba a Goliat, un momento estelar para el cuarto poder. El periodismo se cargaba de idealismo. Todos soñaban con ser periodistas y la matrícula universitaria explotó exponencialmente. Yo también quise ser periodista, aunque no me decidía a renunciar al primer amor, la literatura. (De algún modo creo que circunsta...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2101 Suscriptores
Cuba bajo asedio

La última mohicana

Edición 2101 Suscriptores
Resistencia, pese a todo

«Cuba no es Venezuela»

Edición 2101 Suscriptores
Marco Rubio, procónsul de Trump para Cuba y aspirante a su sucesión

El regreso de Occidente