El día que Estados Unidos lanzó su agresión contra Irán junto con Israel, lo primero que hizo Tel Aviv fue clausurar totalmente la entrada al campo de exterminio de Gaza y no permitir el ingreso de ningún tipo de bienes. Pero la llamada comunidad internacional no se dio por enterada. Ya la atención mediática sobre la suerte de Gaza había caído de manera considerable desde octubre de 2025, como ocurre siempre que se firma un alto el fuego. Y, después del 28 de febrero, el genocidio desapareció de los titulares. Israel aprovechó esa distracción para arreciar su campaña de aniquilación de población e infraestructura civiles y para expandir su ocupación del territorio gazatí: hoy ocupa cerca del 70 por ciento. Más de 2 millones de personas están hacinadas en poco más de 100 quilómetros cu...
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