La mesa está servida - Semanario Brecha
Edición 1519 Suscriptores

La mesa está servida

Las candidaturas del Frente Amplio en la capital están decididas, aunque puede haber espacio para una más. Con todo, el proceso vuelve a abrir heridas en el Partido Socialista. En tiendas opositoras, los candidatos de la Concertación empiezan a armar sus equipos de trabajo.

El desenlace fue rápido, aunque dejó algunos heridos por el camino. Luego de una semana de suspenso, la senadora Lucía Topolansky será candidata a la Intendencia de Montevideo (IM) por el Grupo de los Ocho (G8, que integran el Mpp, el Pcu, y la lista 711, de Raúl Sendic, entre otros). Daniel Martínez se postulará por el PS con el apoyo del Fls y la Liga Federal. Topolansky venció sus propias dudas y aceptó entrar a la pista bajo el influjo de su propio sector y de José Mujica. En reunión con el Mpp pidió que su candidatura sea “en clave frenteamplista”, abriendo un lugar en el gobierno a todos los sectores. Pese al gesto de apertura, el peso que el G8 viene teniendo desde las elecciones nacionales hace que astoristas y socialistas vean con menos optimismo sus chances capitalinas. Más si se...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2117 Suscriptores
Los vínculos del comité de campaña de Orsi con La Tahona

Cosecha canaria

Edición 2117 Suscriptores
Con Nilia Viscardi, directora de Derechos Humanos de la ANEP

«Ya no hablamos de democracia, hablamos de violencia»

Edición 2117 Suscriptores
Opacidad e intereses empresariales contrapuestos detrás del conflicto en el transporte de carga

Rueda quemada

Edición 2117 Suscriptores
Copsa y la reforma del transporte

Una chance

Edición 2117 Suscriptores
El acuerdo con Irán y la derrota de Estados Unidos e Israel en oriente medio

Humillación imperial