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Como una Alicia en el espejo

El nuevo libro de Óscar Larroca (Montevideo, 1962) asume un triple riesgo: apostar al ensayo, hacerlo en temas-problema (cultura, arte, teoría de la imagen) frecuentemente desatendidos en nuestro medio, y (oh, sacrilegio máximo) analizarlos directamente desde la voz de un artista plástico sin intermediaciones de la academia o de teóricos “idóneos” en materia de arte.

Oscar Larroca en la presentación Bisagras y simulacros / Foto: Gentileza Cecilia Larroca

“La ilusión había quedado vencida al fin” Alejo Carpentier. Los pasos perdidos, 1953.  No es poco frecuente (quizás tampoco demasiado feliz) abordar el comentario de un libro refiriendo a otros, y esta advertencia (suerte de apertura de paraguas premonitoria) le estaría además restando misterio a lo que a continuación se leerá. Sin embargo, encontrar que una primera lectura de los ensayos de Óscar Larroca funciona como vehículo hacia ideas de Carlos Real de Azúa sobre el ejercicio de la opinión, o de Georges Didi-Huberman sobre las rupturas que el análisis de la imagen genera sobre la historia del arte, no parece tan desatinado. Es que el complejo escenario de “realidades” (virtuales, miméticas, “reales”) sobre el que los ensayos recopilados en Bisagras y simulacros buscan concientizar, ac...

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