M’hijo el ventajero - Semanario Brecha
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M’hijo el ventajero

Con el paso de los años, cuando se vuelva la vista en busca de referencias, es probable que la renuncia del vicepresidente sea considerada un punto de quiebre, un momento de inflexión o tiempo-bisagra que marcó el comienzo de la decadencia de una fuerza política, cuando llevaba “apenas” 12 años en el ejercicio del gobierno, pero orillaba ya el medio siglo de existencia.

La memoria, como el análisis, necesita anclas, puntos de apoyo a partir de los cuales sea posible profundizar o, sencillamente, seguir adelante. Uno de esos mojones lo estamos bordeando estos días, aunque unos intenten minimizarlo y los otros hagan lo opuesto, aunque con fines idénticos. En este tipo de enfoque importa más el recorrido que el resultado. Focalizarse en el proceso, y en el entorno, suele aportar los datos imprescindibles para entender el desenlace de la tragedia. Son los mínimos e imperceptibles deslices, esos gestos en apariencia absurdos que no alcanzan a configurar una actuación los que dan las pistas para deducir qué se esconde en los entretelones, los que hacen inteligible la trama que parecía incomprensible. Vale la pena ponerlos en negro sobre blanco. *** El primero e...

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