El niño que vendía papaya – Semanario Brecha
Edición 1424 Suscriptores

El niño que vendía papaya

En los peores momentos de su cáncer leyó a Fritjof Capra (un físico de la Universidad de Viena que estudia la interrelación de la física con el misticismo oriental), pero a Hugo Chávez lo que le gustaba leer era historia. Dicen los que lo conocían que era una de esas personas que se llevan prestados libros de las casas de sus amigos y nunca los devuelven. Su curiosidad por la historia le venía de pequeño, de cuando se sentaba en la primera fila de la escuela de su pueblo presidida por dos retratos: el del general Zamora, alias “Cara de cuchillo” y el de Simón Bolívar.
 

 
La escuela de Sabaneta (estado de Barinas), el pueblo en el que nació, no era mucho mejor que el resto de las casas de la aldea, desperdigadas en tres calles polvorientas, con techos de palma y suelo de tie...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2075 Suscriptores
Medidas proinversión y cambios tributarios en la antesala del presupuesto quinquenal

Las perillas del fisco

Edición 2075 Suscriptores
El presupuesto más restrictivo de los gobiernos frenteamplistas

Más menos que más

Edición 2075 Suscriptores
Cabildo Abierto moldea su discurso opositor mientras pierde dirigentes

Cruce de caminos

Edición 2075 Suscriptores
Con Laura Rivero, presidenta del Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas

«Nos subestiman demasiado»

Edición 2075 Suscriptores
Mientras Europa se arrodilla ante Trump, Ucrania no logra revertir los avances rusos

A los pies del emperador