El cajón de San Marcos - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

El cajón de San Marcos

Hay que detenerse frente al retablo, que luce como perdido en una exposición* de refinada artesanía contemporánea, aunque sean evidentes los lazos que la unen con las formas y motivos ancestrales de un país tan rico en culturas pretéritas.

Corregir; no es un retablo, aunque hace décadas se les llama así. Es un cajón de San Marcos, y no se trata de un elemento decorativo, como está clasificado en el catálogo de la exposición –aunque así se lo use probablemente hoy, dado el difundido gusto por lo (“étnico”–. Basta detenerse a mirarlo con atención, a escrutar a las figurillas colocadas en el piso de arriba y el piso de abajo de lo que parece un templo para, aun sin ser alertado por información alguna, intuir que detrás de ellas circulan ideas sobre lo cotidiano y lo sagrado. No son pisos...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2109 Suscriptores
Conflicto de intereses en la evaluación de los proyectos del petróleo offshore

Esa puerta que no para de girar

Edición 2109 Suscriptores
El largo ciclo del debate sobre la libertad anticipada

Válvula de escape

Edición 2109 Suscriptores
El planteo de economistas del FA y la reacción del gobierno

No te vistas que no vas

Edición 2109 Suscriptores
195 años de Salsipuedes

Los indios que Rivera no mató

Edición 2109 Suscriptores
Pedro Sánchez, nuevo pope del progresismo global

El acróbata