El primer verano en el que la red extendió su malla estuvo teñido de verde y no precisamente del que recuerda la paleta de los bosques nativos o el que alude, de un modo a menudo superficial, a los movimientos ambientales. La Red Unión de la Costa (RUC) se había formado unos meses antes, pero aquel estío de 2019 en el que los uruguayos debieron zambullirse entre las manchas de una explosiva floración de cianobacterias fue un mojón. Aunque la eutrofización en los cursos de agua venía siendo alertada por los científicos, fue aquella crisis amenazante para las arcas del turismo la que familiarizó a las comunidades costeras con ese asunto asociado a la intensificación productiva. La crisis veraniega fue solo un catalizador, porque los grupos de Maldonado ya venían lidiando con una gestión depa...
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