La nariz roja de buscar cura - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

La nariz roja de buscar cura

Buenos Aires cuenta por ley con un payaso por hospital, lo cual indicaría que a esta orilla le llegó el momento de introducir formalmente el arte en los centros de salud. La Fundación SaludArte, que en 1999 fundó y dirige la psicóloga y especialista en teatro playback Rasia Friedler, empujará esta sana ambición.

Foto: Tomas Katz

—¿Por qué es necesario un artista en los equipos de salud? —Es fundamental poetizar la existencia para enfrentar la dureza del vivir y el morir. La dimensión emocional es clave para la dignidad y la calidad de vida, y es mucho lo que el arte puede hacer en ella. En Buenos Aires hay una ley que determina que en todos los hospitales públicos debe haber un payaso, un clown con su equipaje maravilloso. Mi convicción en el poder transformador del arte me llevó a fundar dos organizaciones que lo tienen como eje de trabajo, y no son réplicas de ninguna sino invenciones de una apasionada. —Las fundaciones SaludArte y Allegro. —La más antigua es SaludArte. —Comenzó en 1999. —Sí, en años en que hablar de arte y humor en los hospitales uruguayos era poco menos que una bizarría, y conste que no conocí...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2103 Suscriptores
Prácticas anticompetitivas en las empresas constructoras de obras públicas

La rotonda

Edición 2103 Suscriptores
La reforma del transporte metropolitano, capítulo 1

No voy en tren

Edición 2103 Suscriptores
Comisiones de Colaboración Policial: un mecanismo con un largo historial de irregularidades que sigue funcionando en el seno de la policía

Una ayudita

Edición 2103 Suscriptores
Con el embajador de Irán en Uruguay, Mojtaba Baniasad

«Nos defendemos en una guerra que no empezamos»