Las máscaras de lo cotidiano - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

Las máscaras de lo cotidiano

El escritor noruego Karl Ove Knausgård decidió superar su bloqueo literario escribiendo 20 páginas diarias sobre su vida. La triquiñuela duró tres años y se transformó en una masiva autobiografía de más de tres mil páginas y en el boom editorial europeo de los últimos años.

Karl Ove Knausgård / Foto: difusión

Una estrategia habitual a la que recurren algunos escritores para superar un período de “bloqueo literario” es la autoimposición de escribir un par de páginas al día sobre lo que sea, cualquier cosa. Al parecer, esta supuesta libertad temática siempre termina precipitándose por el embudo que va a dar al yo, arrastrando a los amigos y familiares que rodean al escritor como si éste se transfigurara en un voraz agujero negro. No en vano el género autobiográfico está emparentando con otras formas de decir que terminan en los juzgados y que, a pesar de concitar la ocurrencia de palabras ásperas como “calumnia” o “difamación”, ponen de manifiesto el estrecho vínculo de la literatura con la búsqueda de la verdad, con la posibilidad de hacer cosas con las palabras: salvarse, hacer el duelo por una...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2112 Suscriptores
El Archivo DXX y los ocho casos que se suman a la lista oficial de uruguayos detenidos desaparecidos

Tantas veces me borraron

Edición 2112 Suscriptores
Irrumpe Zelmar, una intervención callejera

De todas partes viene

Edición 2112 Suscriptores
Los cambios al modelo de las AFAP surgidos del Diálogo Social

La revancha

Edición 2112 Suscriptores
Diputados aprobó proyecto que acelera expropiación de inmuebles

Técnica legislativa

Edición 2112 Suscriptores
Con la bióloga Natalia Bajsa y la antropóloga Victoria Evia

Retomar y transformar