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No somos el resto santo de Israel

Hace poco más de un año el recientemente designado cardenal Daniel Sturla asumió como arzobispo de Montevideo. Fue, para muchos, el coletazo nacional del cimbronazo positivo que, para otros muchos –tal vez los mismos–, significó la llegada a Roma de Jorge Bergoglio, ahora convertido en Francisco.

—Semanas atrás el ex presidente Jorge Batlle dijo que encontraba a Francisco bastante kirtchnerista, y que el populismo impera en la Iglesia. ¿Qué apreciaciones hace sobre esas reflexiones? —(Risas.) Jorge Batlle es inteligente, pero también tiene esa cualidad de decir cosas que no corresponden a la realidad y que hay que ver si efectivamente las piensa, dicho esto con todo respeto, porque le tengo simpatía. Pero por supuesto que no es así. Lo que ocurre es que el papa Bergoglio es un argentino porteño así como Juan Pablo II era un polaco de Cracovia. Por su andar entre los más humildes no se lo puede identificar como populista. Jesús se metía entre la gente y andaba con gente que era mal vista. Eso es evangélico, más que peronista. Otra cosa es que el papa sin duda, como todo argentino, e...

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