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Por nuestra grandísima culpa

La Cinemateca Uruguaya como problema: un archivo fílmico que inventó una manera de existir, la única posible en un país que se desbarrancaba en una crisis social, política y económica que culminó en una larga dictadura y que vivía (y todavía vive) de espaldas a su patrimonio fílmico.

Fotogramas del hundimiento del Graf Spee

Esta nota aspira a expresar una opinión1 desde dentro de la Cinemateca Uruguaya sobre cuáles son las razones de la larga crisis de un archivo fílmico que, a pesar de su fuerte arraigo en la sociedad, ha fallado no solamente en lograr que el Estado asuma la responsabilidad que le cabe en la preservación del patrimonio audiovisual uruguayo, la difusión de la cultura cinematográfica y la tarea de formar espectadores, sino en lograr que se comprenda y valore su historia, trayectoria y finalidades en el marco de la historia política y social de Uruguay y en la de los modelos de cinemateca que estuvieron a punto de dividir a la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (Fiaf) en los años sesenta. En una carta de mayo de 2013 Manuel Martínez Carril me escribía: “Entiendo perfectamente y compa...

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