Cuando tenía 15 años, su padre fue a prisión con una condena de 20 años y cinco meses. Vivían en El Paso, Texas. Sufrió en carne propia la realidad de las familias que tienen algún integrante privado de libertad. En todos esos años su padre nunca tuvo un programa de educación, ni de arte, ni de rehabilitación, ni tuvo información, ni radio… sólo altoparlantes con música country.
Ashley hacía teatro desde niña y cuando se graduó, se fue a hacer su doctorado a Michigan. La angustiaba la situación que vivía su padre, pero no podía hacer nada para modificarla y no tenía dinero para abogados. En ese entonces estaba estudiando teatro etnográfico (donde el dramaturgo investiga una comunidad y escribe una obra sobre su identidad, lo que piensan, cómo son sus vidas, qué tienen en común…) y se le oc...
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