Tradición solidaria - Semanario Brecha
Con brigadistas uruguayas recién vueltas de Cuba

Tradición solidaria

A fines de enero partió hacia la isla una brigada uruguaya de solidaridad que llevó una donación de más de 300 quilos de insumos médicos y más de 17 mil dólares. Dos jóvenes brigadistas hablaron con Brecha de su experiencia.

Delegación uruguaya que viajó a Cuba en el marco del programa coordinado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos. Gentileza XXXI Brigada Fidel Castro Ruz de solidaridad con Cuba.

Cuba recibe cada año brigadas internacionales que viajan a la isla para realizar tareas comunitarias –principalmente vinculadas al ámbito agrícola–, participar en intercambios con organizaciones sociales, recorrer instituciones y entregar lo recaudado en campañas de donaciones organizadas durante meses en sus países de origen. Uruguay integra ese circuito desde 1966, aunque su participación organizada se interrumpió durante algunos años y se retomó en 2023.

El 25 de enero partió hacia la isla una delegación uruguaya de 49 personas, que se integró a un programa coordinado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), un organismo creado en los años posteriores al triunfo de la revolución para canalizar los vínculos internacionales y las visitas solidarias.

«Lo que se busca atacar con el bloqueo a Cuba es el ejemplo de que es posible construir una sociedad donde no todo gire en torno a la ganancia ni a la acumulación; la brigada intenta contrarrestar eso desde el lugar que puede», sostiene Mariana Capurro, integrante de las delegaciones de 2024 y 2026, y actual responsable de Relaciones Internacionales de la Unión de la Juventud Comunista. Cada brigadista paga su pasaje –«claramente desde Cuba no pueden pagarlo», apunta Capurro– y también la estadía, que se abona al ICAP e incluye alojamiento, comida y transporte en la isla. «Somos todos laburantes o jubilados, pero en algún punto también somos privilegiados: hay gente en Uruguay que no podría pensar jamás en hacer un viaje de estas características», considera.

En Uruguay, la convocatoria se articula a través de la Coordinadora de Apoyo a la Revolución Cubana, vinculada al PIT-CNT, en contacto con organizaciones estudiantiles y sociales. El grupo se organiza varios meses antes del viaje en comisiones de trabajo encargadas de preparar la campaña de donaciones, la logística y las actividades culturales, que luego se comparten en la isla como muestras artísticas o presentaciones culinarias. También se elabora un documento colectivo sobre la situación política y social de Uruguay y de los países participantes, que se intercambia con las organizaciones anfitrionas. «No es solamente pagar el pasaje, la estadía e ir al aeropuerto. Lo más importante es construir un grupo humano que se conozca y pueda trabajar en conjunto. Eso se logra participando en las reuniones y en las actividades previas», explica Capurro.

La brigada reúne a distintas generaciones, y la mayoría de los participantes tiene algún vínculo previo con espacios de militancia. «Los más jóvenes somos quienes estamos militando más activamente en el movimiento estudiantil o sindical, y después hay muchos militantes jubilados que toda la vida quisieron ir a Cuba o que ya habían viajado en los años noventa», cuenta la brigadista Matilde Pomi, secretaria de Relaciones Internacionales de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay.

Una vez conformado el grupo definitivo, se ponen en marcha las campañas de recaudación de fondos y de medicamentos. En la última edición se reunieron más de 300 quilos de insumos médicos y más de 17 mil dólares, que luego fueron entregados al sistema de salud cubano. Para reunir los recursos, los brigadistas venden bonos colaboración, organizan rifas y recorren sindicatos, centros de estudiantes y organizaciones sociales. Esta última vez los dos gazebos colocados en la entrada de los conciertos de Silvio Rodríguez en el Antel Arena y en diversas propuestas culturales permitieron ampliar el alcance de la recaudación.

En ese proceso suelen colaborar distintas organizaciones sociales y políticas con aportes económicos o materiales. Según relatan las brigadistas, entre los apoyos habituales se encuentran donaciones significativas de la asociación de ex presos políticos Crysol y de comités de base del Frente Amplio.

YA EN LA BASE

Una vez en Cuba, la delegación uruguaya se alojó en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, en la provincia de Artemisa, a aproximadamente una hora de La Habana. El lugar funciona como base de operaciones para las brigadas extranjeras: allí se organizan las actividades cotidianas y se coordinan los traslados hacia los espacios de trabajo voluntario. El ICAP dispone de un equipo permanente que acompaña a los grupos durante toda la estadía. «Son quienes organizan la logística y están disponibles ante cualquier imprevisto, desde una consulta organizativa hasta si alguien se engripa y hay que llevarlo al médico», explica Capurro.

Las tareas voluntarias se realizan principalmente en zonas agrícolas cercanas al campamento. En la última edición, el grupo colaboró con productores de la zona en la distribución de bolsas de tierra abonada, desmalezado, limpieza de cultivos y mantenimiento de espacios productivos destinados a reforzar la producción que abastece al propio campamento. «Un día nos tocó limpiar un platanal junto con otra compañera uruguaya y un compañero chileno. Están tratando de aumentar la producción ahí mismo, porque el campamento recibe grupos muy numerosos», relatan. Durante la estadía también se hacen visitas a hospitales y centros educativos. En uno de esos recorridos, la delegación uruguaya entregó los medicamentos y el dinero recaudado al Hospital 10 de Octubre, en La Habana.

El programa de actividades se ajusta a las condiciones del país y a la coyuntura de cada año. En la última brigada estaba previsto viajar a Santiago de Cuba para colaborar en zonas afectadas por un huracán, pero la escasez de combustible obligó a suspender el traslado. «Era muy lejos y hubo que reajustar el plan», señala Pomi. «Las jornadas de trabajo son muy enriquecedoras porque permiten hacer un trabajo concreto e interactuar con los trabajadores de la zona», sostiene Capurro. Aun así, las dos brigadistas tienen la sensación de que el grupo hubiera preferido poder dedicar más tiempo a esas tareas.

LAS BRECHAS DEL RELATO

Entre quienes integran la brigada hay conciencia de la distancia que separa el relato que circula sobre Cuba en Uruguay y la experiencia concreta vivida durante la estadía. Esa brecha aparece tanto en el plano de las ideas políticas que estructuran el viaje como en la vida cotidiana que encuentran en la isla.

La formación política previa al viaje y las actividades que se concretan en Cuba están atravesadas por referencias históricas y simbólicas del discurso oficial. Entre ellas, el pensamiento de José Martí ocupa un lugar central y funciona como marco de las iniciativas culturales, educativas y productivas visitadas. Las brigadistas mencionan proyectos de huertas comunitarias vinculados a escuelas, centros de trabajo y organizaciones barriales, donde se promueve el aprendizaje de tareas agrícolas desde temprana edad y la soberanía alimentaria.

Ese marco convive con una realidad material más compleja. «Es importante no idealizar», repiten. En la vida cotidiana de los cubanos vieron dificultades de abastecimiento, problemas de transporte y restricciones vinculadas a la crisis energética y de combustibles. Durante su estadía recibieron mensajes desde Uruguay que preguntaban si en Cuba había caos en las calles o turistas sin posibilidad de salir del país. Ya vueltas de la isla, describen una situación difícil, pero no un escenario de colapso generalizado (el retorno fue a mediados de febrero). Esa experiencia alimenta discusiones dentro del propio grupo sobre el modo en que se construyen las imágenes de Cuba desde el exterior.

A su retorno, quienes viajan suelen continuar participando en la organización de nuevas campañas de donaciones y difusión para el próximo viaje, con la intención constante de ampliar la cantidad de brigadistas.

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