Un reinado en disputa - Semanario Brecha
Destacados Suscriptores

Un reinado en disputa

La forma en que el presidente Tabaré Vázquez manejó el conflicto en la educación movilizó fuertes resistencias en el Frente Amplio y en el movimiento sindical. El gobierno reencauzó el conflicto: dio marcha atrás con el decreto de esencialidad y le pidió a sus ministros que salgan a defender la reforma educativa que se viene.

Tabaré. Por Ombú.

Síntesis y unidad. Esas son las palabras sagradas que invoca la izquierda frenteamplista cuando cruje su musculatura policlasista o se tensan las “alianzas tácitas” que históricamente ha forjado con los movimientos sociales, en particular con el sindicalismo. La marcha atrás en el decreto de esencialidad en la educación –tan inaplicable por las autoridades como desacatado por los docentes– calmó las aguas oficialistas y dejó en jaque a los sindicatos de la educación capitalinos que se desmarcaron por unos días de la decisión de las federaciones nacionales de maestros (Fum) y profesores (Fenapes), y del Pit-cnt, y se resistieron a cambiar la táctica de paros por unos días. Después de pasar varias jornadas en la estancia de Anchorena, el presidente Vázquez regresó con una nueva estrategia pa...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2111 Suscriptores
Orsi en el portaaviones de un Estados Unidos desaforadamente belicista

Visita imperial

Edición 2111 Suscriptores
En 2025 hubo más de 2.400 juicios de amparo por medicamentos de alto costo, la mayoría con sentencias favorables a los pacientes

Quién da más

Edición 2111 Suscriptores
Caso Cipriani-Minetti pone al INAU en el ojo de la tormenta

Otra vez las fallas

Edición 2111 Suscriptores
El ataque de Israel a la Flotilla Global Sumud de ayuda humanitaria

La solidaridad, esa provocación terrorista