La propuesta de manifestarse contra algunas medidas del gobierno no surgió de ninguna gremial rural, ni tampoco contó con el apoyo explícito de ningún partido político, aunque diversos dirigentes blancos se hicieron presentes en las movilizaciones. “Nació de un grupo de productores que vemos que algunas decisiones del gobierno afectan al agro”, explicó el gestor inicial de la protesta, el ingeniero agrónomo Marcos Algorta Antía.
Los organizadores coordinaron por Whatsapp la hora de la movilización y el contenido de la proclama que leyeron, y en seis días se pasó de tener dos cortes de rutas organizados a 11. Las protestas fueron por tres áreas: un pedido urgente del pago de la deuda que Venezuela sostiene con industrias lácteas, arroceras y avícolas uruguayas; un reclamo contra la suba de las tarifas, y también por el actual precio del combustible. Para poner un ejemplo de cómo afecta la suba de precios de Ute, Algorta sostiene que entre 4 y 6 por ciento de lo que factura un tambo pequeño o mediano se va en gastos de energía eléctrica: “Puede parecer poco, pero la electricidad tendría que bajar; las represas están llenas y cada vez son más los molinos de viento, parece que nos están tomando el pelo”.
APOYOS. A distintos puntos de las manifestaciones llegaron dirigentes locales y nacionales del Partido Nacional, esta información fue confirmada por Algorta, que es hijo de la directora de Desarrollo de la Intendencia de San José y sobrino del intendente de Maldonado. Algorta de todas maneras afirmó que las movilizaciones fueron sin ningún tipo de tinte político: “Me da vergüenza que quieran mezclar a miles de productores con algo político”. Por otra parte, desde distintos sectores del gobierno se dijo que estas marchas tenían un trasfondo partidario. En diálogo con Brecha la senadora Daniela Payssé (FA) contó que ella misma vio al diputado José Arocena actuando de vocero en una de las movilizaciones. Para Pay-ssé es claro que “detrás de esas manifestaciones hay connotados dirigentes políticos, definen intereses que consideran legítimos. Eso no está mal, lo que no me parece es que no se diga directamente, parece que fuera algo vergonzante”.
La Federación Rural del Uruguay apoyó explícitamente la convocatoria, como también lo hicieron gremiales rurales de algunos de los departamentos donde se realizaron las manifestaciones. El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (Aru), Ricardo Reilly, explicó que se apoyan los motivos, pero que la Aru no promocionó la manifestación. Reilly agregó que el problema de fondo en el agro uruguayo es la competitividad con la región dado que los costos de producción en Uruguay son mayores, y opinó que “las tarifas públicas están siendo usadas como brazo recaudador para tapar ineficiencias”. La Comisión de Fomento Rural tampoco apoyó de manera directa, aunque su presidente Mario Buzzalino dijo que están sumamente preocupados. Para él la competitividad también es el gran problema: “Hemos perdido oportunidades coyunturales espectaculares para aumentarla. El petróleo bajó 100 dólares el barril, no estamos hablando de dos pesos”.
IMPAGOS. El martes pasado el Parlamento aprobó la citación del ministro de Ganadería Tabaré Aguerre. “El motivo central del llamado es por los negocios con Venezuela”, explicó el diputado blanco Alejo Umpiérrez, y afirmó que el gobierno debe hacerse cargo del acuerdo que generó, en el marco del cual exportadores uruguayos realizaron ventas de las que casi no han recibido pagos. Conaprole produjo una leche con un agregado vitamínico específico para Venezuela y tiene stock de esa producción porque se esperaban ventas por seis meses. Y los queseros tienen almacenadas toneladas de queso que siguen esperando la colocación en aquel país.
El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Rodolfo Braga, dijo que están de acuerdo con los motivos de la marcha, pero afirmó que desde hace tiempo las gremiales llevan a cabo reuniones con el Instituto Nacional de la Leche (Inale). El gremialista es optimista en cuanto a que llegarán soluciones. Braga contó que en una reunión mantenida el pasado martes con Ricardo de Izaguirre –presidente del Inale– la gremial pidió “que el gobierno se haga cargo de los pagos, los productores no podemos esperar los tiempos de Venezuela. Este negocio no fue entre particulares, fue entre gobiernos”.
Algorta dijo no querer opinar sobre por qué algunas gremiales no apoyaron la marcha, y agregó que desde la organización están muy entusiasmados con la convocatoria que lograron. El gestor inicial de estas movilizaciones opinó que en Uruguay hay una falsa idea del perfil social y económico del productor rural: “Laburamos mucho, ni más ni menos que nadie. La gente piensa que todos los del campo somos unos ricachones, deberían analizar los censos agropecuarios y ver que los pequeños y medianos productores son muchos más que los grandes”.








